Malas decisiones financieras, nulo combate al huachicol y el amiguismo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) son algunas de las "joyas" que imperaron en Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Con lo que sabemos hoy, inferimos que Emilio Lozoya Austin y José Antonio González Anaya, dos de los tres directores de Pemex entre 2012 y 2018, buscaban debilitar a la paraestatal con la intensión de facilitar la entrada de capital privado con condiciones financieras nunca antes vistas.
Así mismo, el peñanietismo atacó a varias empresas que crecieron en el sexenio de Vicente Fox al amparo de Francisco Gil Díaz, quien fuera Secretario de Hacienda del 1 de diciembre de 2000 al 30 de noviembre de 2006, entre ellas se encuentran "Oceanografía" y "Oro Negro".
Lo anterior se dio presuntamente por órdenes del ex-presidente Carlos Salinas de Gortari, líder de la cúpula priista que conroló tras bambalinas las finanzas de Pemex.
En las primeras declaraciones de Emilio Lozoya Austin, ex-director de Pemex, el recién extraditado formulo las primeras acusaciones en contra de los implicados en la compra de la planta de Agro Nitrogenados en calidad de chatarra y de quienes recibieron sobornos de la brasileña Odebrecht.
Lo que nadie nos dijo es que esa fue una parte de la verdad, ya que Lozoya amenazó a Amado Yáñez con hundirlo en la cárcel si no entregaba su empresa: "Oeanografía"; Yáñez fue detenido y sentenciado con pruebas y triquiñuelas de la Unidad de Inteligencia Financiera en 2015, pero liberado bajo fianza en 2017.
Algo muy similar sucedió a la empresa “Oro Negro”, propiedad del empresario Gonzalo Gil White, hijo de Francisco Gil Díaz, solo que a diferencia de lo que sucedió con Oceanografía, Oro Nego fue declarada en quiebra por el congelamiento de sus cuentas bancarias y activos financieros por la mano negra de Salinas de Gortari.
Con Oceanografía y Oro Negro fuera de la jugada, sus contratos fueron entregados a la constructora Seamex con trato preferencial tanto de Lozoya Austin como de González Anaya, pues la empresa pertenecía a un amigo personal del ex-presidente Carlos Salinas.
Es así que es prácticamente un hecho que ERLA entregará información sensible en sus próximas, misma que podría señalar directamente con nombre y apellido a Carlos Salinas y su "mano negra" en las decisiones sobre Pemex durante se sexenio de Peña Nieto.
A pesar de lo anterior algunos detalles podrían ser complejos debido a que el ex-presidente del fraude de 1988 enviaba a su hijo Emiliano Salinas Ocelli para tratar asuntos concernientes con Pemex; sin embargo estos también podrían estar documentados por Lozoya en material que ya ha presentado ante la Fiscalía General de la República encabezada por Alejandro Gertz Manero.
Con información de Infobae.
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Suele suceder que varias de las figuras públicas de la política mexicana se retiran y, "mágicamente", consiguen plazas académicas en universidades de Estados Unidos, a pesar de ser señalados por diversos delitos.
Ex-presidentes, ex-secretarios de estado y ex-funcionarios de otros órganos de gobierno han probado de las mieles de un trabajo estable y muy generosamente bien pagado. Aquí los casos más emblemáticos.
Luis Videgaray Caso
Fue Secretario de Hacienda de 2012 a 2016 y de Relaciones Exteriores de 2017 a 2018 durante el sexenio de Enrique Peña Nieto
Actualmente es profesor titular de la Escuela Sloan de Administración y Dirección de Empresas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), universidad en donde obtuvo el doctorado en economía.
En el MIT es Director del Proyecto Mundial sobre Políticas de Inteligencia Artificial.
Al ser Secretario de Hacienda, Videgaray formó parte del Consejo de Administración de Pemex cuando se adquirió la planta de Agro Nitrogenados en calidad de chatarra y al momento de formalizarse contratos con la constructora Brasileña Odebrecht, lo que lo relaciona directamente con las acusaciones que se le siguen a Emilio Lozoya Austin, ex-director de la paraestatal detenido por la FGR.
Otros "detallitos" que se e cuelgan al ex-funcionario son el fraude electoral en 2012 a través de tarjetas del banco Monex y la tienda de autoservicio Soriana para comprar votos, la administración de contratos con la constructora OHL, consentida de Peña Nieto, la adquisición de una casa en Malinalco, Estado de México (caso por el que fue "exhonerado" por la Secretaría de la Función Pública de Virgilio Andrade, aunque dejó muchas dudas), entre otros más.
Felipe Calderón Hinojosa
El ex-presidente de México (2006-2012), fue invitado por la Universidad de Harvard para participar como profesor visitante de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy durante en 2013. Cuando se hizo el anuncio Calderón aún ocupaba la Presidencia de México.
Además de su labor académica, Calderón dictó conferencias y colaboró con el Programa de Estudios de Caso de la Escuela de Gobierno de Harvard.
El calderonato se caracterizó por el aumento en el número de muertos en el país, cuya cifra al final del sexenio alcanzó la friolera de 121,613 homicidios, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), aunque según datos de instituciones internacionales como Amnistía Internacional se pudo haber superado los 250 mil.
El ex-mandatario ha sido señalado por su cercana relación con Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública durante su mandato, el cual está detenido en Estados Unidos por presuntos vínculos con el células del narcotráfico y más concretamente con el cartel de Sinaloa.
Ricardo Anaya Cortés
Fue candidato a la presidencia de la república por el PAN en 2018, presidente de la cámara de diputados de septiembre de 2013 a marzo de 2014 y presidente nacional de su Partido.
Anaya se desempeña como Profesor visitante de Asuntos Internacionales y Públicos en la Universidad de Columbia en Nueva York, plaza que ocupó luego de perder la elección presidencial de 2018 ante Andrés Manuel López Obrador.
Recientemente el ex-funcionario fue señalado por Emilio Lozoya por haber recibido millonarios sobornos del gobierno de Peña Nieto junto con otros legisladores del PAN para que aprobar el Pacto por México y, en particular, la Reforma Energética; Anaya negó las acusaciones y las calificó se ser “absolutamente falsas”.
Ernesto Zedillo Ponce de León
Fue Presidente de México de 1994 a 1998 gracias al asesinato de Luis Donaldo Colosio cuando aún era candidato a la Presidencia de la República por el PRI.
Al concluir su periodo de gobierno Ernesto Zedillo desapareció de la vida pública.
Desde hace varios años se ha desempeñado como Profesor de Economía, Política Internacional, Estudios Forestales y Ambientales y actualmente es Director del Centro para el Estudio de la Globalización en la Universidad de Yale, institución de la que obtuvo el doctorado en economía en 1981.
Su sexenio fue particularmente turbulento por varios eventos, por ejemplo, la derrota del PRI en las elecciones del año 2000 y la matanza de Acteal del 22 de diciembre de 1997 (un grupo de indígenas tzotziles, incluyendo 18 niños, fueron asesinado por paramilitares), hechos por los que fue demandado por el delito de genocidio ante la Corte Penal Internacional.
Ante su inminente detención, Zedillo pidió asilo político e inmunidad diplomática a los Estados Unidos en su calidad de ex-jefe de estado, lo que se le concedió en 2012.
Carlos Salinas de Gortari
Fue Presidente de México de 1988 a 1994 y ha sido una de las figuras políticas más polémicas de la historia reciente de nuestro país.
De junio de 2018 es miembro del consejo de decanos de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvad, la cual se dedica a entrenar líderes públicos y a hallar soluciones a los desafíos de política pública; además lo destaca como impulsor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Algunos de los hechos que han empañado la vida política de Salinas de Gortari son su victoria electoral en 1988 en medio de acusaciones de fraude, la impunidad de la que gozó su hermano Raúl por el asesinato del secretario general del PRI José Francisco Ruiz Massieu y otros delitos y por el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Naciona (EZLN).
Llama la atención como estos "ilustres" personajes, de una u otra forma, tienen la vida resuelta al dejar sus cargos, mientras los mexicanos de a pie debemos luchar por mejorar nuestra calidad de vida y situación socioeconómica durante casi toda nuestra vida.
¿Qué tanto les durará su "buena estrella"? Un ejemplo de que no dura para siempre es el ex-presidente Luis Echeverría Alvarez quien a sus 98 años de edad ha sido despojado prácticamente de toda su fortuna por sus propios hijos, viviendo en su casa en San Jerónimo en la CDMX en condiciones deplorables.
Así las cosas.
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Carlos Salinas de Gortari emigró a Inglaterra y estableció su residencia entre Londres y Dublín (Irlanda) desde que dejó la Presidencia de la República en 1994.
Por tal motivo el Gobierno Inglés le reconoció ese tiempo para otorgarle la residencia, con lo que el ex-presidente mexicano podrá salir, entrar y, sobre todo, refugiarse en Europa ante cualquier problema legal, sobre todo ahora que el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador analiza la posibilidad de fincar responsabilidad jurídica por delitos cometidos por ex-presidentes durante sus mandatos.
Salinas de Gortari, quién ha sido señalado por el Presidente López Obrador como el jefe de la mafia del poder, fue interrogado en 1996 en la embajada mexicana en Dublín por fiscales de la entonces Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía General de la República), cuando el entonces Presidente Ernesto Zedillo permitió que se abrieran investigaciones penales exhaustivas en contra del ex-presidente y su hermano Raúl.
Los delitos por los que fueron acusados los hermanos Salinas de Gortari fueron deel asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato del PRI a la Presidencia de la República, por lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
Fue esto lo que motivó al ex-mandatario a refugiarse en Inglaterra e Irlanda desde 1996, lo que le sirvió para que hoy el Reino Unido decidiera concederle la residencia que le permitirá entrar, salir o huir según lo necesite.
Algunos medios de comunicación como Proceso y El Economista han replicado la declaración de Rocío Nahale, futura Secretaria de Energía, que dice que no habrá Quinazo para Carlos Romero Deschamps, líder del Sindicato de Trabajadores de Petroleros de la República Mexicana y representativo de la corrupción más rampante, no sólo del PRI, sino de la Historia de México.
Las redes se encendieron y de inmediato tacharon a Nahale de traidora y de que promoverá la impunidad, por lo que sería más de lo mismo. Nada más alejado de la realidad.
En corto, el caso de La Quina
Joaquín Hernández Galicia, mejor conocido como La Quina, fue líder del sindicato de trabajadores de PEMEX por 28 años, de 1961 a 1989, y junto con personajes como el eterno Fidel Velázquez, fue un representativo del sindicalismo charro en México.
Durante décadas La Quina trabajó con todas las administraciones públicas federales desde Adolfo López Mateos hasta el primer año del sexenio de Carlos Salinas de Gortari y fue precisamente en el gobierno de este último que, con la entrada de los tecnócratas al gobierno, comenzó la venta de las empresas del Estado.
Salinas vendió todo lo que pudo, pero la cereza del pastel era PEMEX, pues representaría una cantidad de capital enorme la que entraría a las arcas federales, sin embargo, la venta de la paraestatal implicaría el sacrificio de la fuerza trabajadora de la empresa y su autonomía, y es aquí donde entra Joaquín Hernández Galicia, cuyo único pecado fue manifestarse pública y frontalmente contra la voluntad del Presidente.
Sin decir agua va y sin una investigación exhaustiva, La Quina fue acusado de acopio de armas de uso exclusivo del Ejército y homicidio en primer grado junto con otras 30 personas relacionadas con el Sindicato de PEMEX y llama la atención que, pese a haber acumulado un poder político muy fuerte en las zonas de desarrollo petrolero y por consecuencia haber accedido a recursos públicos de forma cuestionable, no fue acusado de corrupción o desvío de recursos Estado. El líder petrolero pasó 8 años en prisión y fue una amnistía otorgada por el Presidente Ernesto Zedillo la que lo puso en libertad en 1997.
¿Qué significa entonces que no habrá Quinazo contra Romero Deschamps?
Por tanto decir que no habrá Quinazo contra Carlos Romero Deschamps no implica impunidad ni perdonar el comportamiento cuestionable del líder sindical, sino el hecho de que no se harán investigaciones al vapor, con pruebas frágiles y por el solo gusto y satisfacción del Presidente, por lo que el actual líder sindical no tiene la victoria ganada.
Para aplicar la ley y administrar la justicia en un país con Estado de Derecho como el nuestro está el Poder Judicial, para que haga las acusaciones e investigaciones correspondientes, no en balde parece que mantendrán sus sueldo millonarios, pese a que violan el principio de bienestar social impreso en la Constitución al establecer, con conocimiento de causa, sueldos y prestaciones muy por encima de lo socialmente justo.
El pasado viernes 27 de julio, el virtual Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador hizo anuncios en materia energética. El más representativo fue el que corresponde a la industria petrolera y a la fabricación de combustibles, sin embargo no fue lo único que dijo.
Algo que trascendió en este fin de semana fue el nombramiento de Manuel Bartlett Díaz como director de la Comisión Federal de Electricidad. Recordemos que el individuo en cuestión era el Secretario de Gobernación de Miguel de la Madrid en 1988, año de elecciones presidenciales célebre por la famosa caída del sistema, pero... ¿qué tiene que ver Bartlett en todo esto?
Antes de la existencia del Instituto Nacional Electoral (antes IFE, fundado en 1990) las elecciones de candidatos a cargos de elección popular eran organizadas por la Secretaría de Gobernación del gobierno en turno, la cual se erigía un colegio electoral conocido con el nombre de Comisión Federal Electoral (CFE) y su presidente era el Secretario de la dependencia antes citada. En 1988 el presidente de la CFE era Manuel Bartlett Díaz.
Bartlett comenzó su vida política en el PRI (partido del que se distanció a partir de 2006 para unirse con la izquierda con el PT y ahora con MORENA), fue Secretario de Gobernación, Secretario de Educación Pública, Gobernador de Puebla y Presidente de la Comisión Federal Electoral en 1988, este último resultó ser altamente cuestionable y vamos a analizar por qué.
La caída del sistema
Resultó que en la campaña Presidencial de 1988 los contendientes más fuertes eran Cuauhtémoc Cárdenas por el Frente Democrático Nacional (la izquierda mexicana de aquellos tiempos), Manuel Clouthier del Partido Acción Nacional (PAN) y Carlos Salinas de Gortari por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), siendo los dos primeros los favoritos de la contienda. Por su parte Salinas no estaba tan atrás, pues tenía a su favor la mole que en aquel momento era Televisa, transmitiendo todo cuanto hacía el candidato del Partido Oficial durante su campaña presidencial, sin embargo, el descontento popular ante los resultados de los dos últimos sexenios, el de López Portillo y el de De la Madrid, era abrumador y el apoyo de las masas estaba dividido, aunque ligeramente inclinado hacia el lado del Cuauhtémoc, el hijo del Gral. Cárdenas, Presidente de México de 1934 a 1940.
Llegó el día, miércoles 6 de julio, se elegiría al Presidente de la República y se renovaba el Congreso de la Unión (Diputados Federales y Senadores), sin embargo, los ojos estaban puestos en la elección del Ejecutivo Federal. Estas elecciones eran muy importantes, no solo porque el candidato del PRI podría perder las elecciones, sino porque la Secretaría de Gobernación había adquirido un equipo de cómputo especial para llevar el control de los comicios electorales, sobre todo el de Presidente.
Según el libro "1988, el año que calló el sistema" de la periodista Martha Anaya, a los representantes de los Partidos se les dio un espacio en el Palacio de Cobián (SEGOB) donde podrían recibir vía telefónica los reportes de sus delegados en las casillas. Paralelamente la CFE iba recibiendo los datos y estos eran ingresados en la computadora para el cómputo oficial. Los focos rojos se encendieron cuando se vio que el candidato que iba arriba en el conteo de votos no era Salinas, sino Cárdenas.
Se armó la de "Dios es Padre" y cuanta la leyenda (porque no sabemos a ciencia cierta que es lo que realmente ocurrió) que llegó la orden de la Presidencia de la República: "APAGUEN EL SISTEMA DE CÓMPUTO". El libro de Martha Anaya narra que los operadores de la sala de cómputo fueron desalojados de sus lugares, llegaron otras personas a suplirlos y de pronto todo simplemente se apagó. Bartlett fue quien tuvo que salir a dar la cara como presidente del colegio electoral y habló de una falla en el sistema que se dio por la gran cantidad de datos que se estaban manejando, pero que estaban trabajando para resolverla.
La fallida rebelión contra el Sistema
Finalmente pasó lo que ya sabemos, reiniciaron el sistema y milagrosamente y por la mano de Dios, Carlos Salinas iba arriba en la elección. Todo terminó con el 50% a favor del candidato oficial.
¡Fraude, fraude! gritaban en las calles, Clouthier trató de encarar al Presidente De la Madrid en la explanada del Palacio de Bellas Artes al momento en que el Ejecutivo Federal llegaba a un evento, pero el Estado Mayor Presidencial se lo impidió. Cárdenas en el Monumento de la Revolución con el respaldo de Rosario Ibarra de Piedra, también candidata a la Presidencia, pidió calma y espera de la deliberación del Congreso de la Unión, quien validaría la elección (en este tiempo aún no existía el TRIFE) y Heberto Castillo en diferentes tribunas públicas manifestándose también contra el fraude.
El Congreso dividido en sesión extraordinaria... ¿anular la elección presidencial? esa era la pregunta del día y ¿cómo no recordar a aquel Vicente Fox, el contestarario del PAN con boletas electorales en las bolsas de la camisa y en las orejas? El plan era anular la elección entre el PAN y los Partidos de izquierda ¿y qué pasó? Según el libro de la periodista Anaya, los PANISTAS se abstuvieron, a los Partidos de izquierda no les alcanzó y se ratificó la elección de Carlos Salinas de Gortari como Presidente de México para el período 1988 - 1994.
Por su parte Cárdenas se replegó, el PAN negoció con Salinas, Clouthier se mantuvo en "pie de guerra"pero desafortunadamente falleció en un accidente automovilístico en octubre de 1989, los Partidos de izquierda terminaron fundando el PRD en el mismo año de la muerte del ex-candidato presidencial de Acción Nacional y en 1990 se creó el Instituto Federal Electoral para que las elecciones federales y locales corrieran por cuenta de un organismo independiente y autónomo del Estado.
Las huellas de Bartlett
Y a todo esto ¿dónde quedó el Secretario de Gobernación? Manuel Bartlett fungió como Secretario de Educación Pública de Salinas de 1988 a 1992; compite como candidato por la gubernatura del Estado de Puebla, quedando electo para el período 1993 - 1999, donde tuvo claro-oscuros, por un lado el poder adquisitivo del salario bajó en un 5% según datos de la CONEVAL (aunque recordemos que a partir de 1994 México se enfrentó a una crisis económica heredada del salinismo), pero por otro lado durante su administración la industria de la Entidad tuvo un crecimiento (que su sucesor no aprovechó, pues se estancó) y la cultura fue impulsada y reconocida por instancias internacionales como la UNESCO.
En 1999 Bartlett se postuló como pre-candidato del PRI a la Presidencia de la República, sin embargo, el candidato electo fue Francisco Labastida quien perdió la elección ante Vicente Fox de la coalición PAN - PVEM; finalmente rompe lazos con el Revolucionario Institucional en 2006 al distanciarse de la candidatura presidencial de Roberto Madrazo, quien perdió ante Felipe Calderón quedando en un tercer lugar. El resultado de Madrazo está tan solo 12,000 votos más arriba de los obtenidos por José Antonio Meade en la elección presidencial de 2018.
Desde entonces ha ocupado cargos como legislador por el Partido del Trabajo, siendo un férreo crítico del sistema desde la tribuna y con suficiente conocimiento de causa, pues el hecho de haber sido dos veces Secretario de Estado (una de ellas de Gobernación) y Gobernador de una Entidad Federativa le da suficiente experiencia para saber de qué pie cojea el sistema. Una de sus críticas más fuertes se centró en materia energética cuando se implementó la Reforma en este rubro en el actual sexenio.
Crítica de la responsabilidad de Bartlett ante el fraudulento 1988
1988 fue un año trágico para la democracia, pues cuando se pensaba que ahora sí vendría el cambio, se dio un fraude electoral de dimensiones monumentales, tanto que actualmente Bartlett declara que la elección de aquel año la perdió Salinas de Gortari y que Cuauhtémoc debió de ser Presidente.
No se puede negar la responsabilidad en aquellos hechos del virtual Director General de la Comisión Federal de Electricidad, sin embargo, tampoco debemos de perder de vista tres factores al respecto:
1.- Manuel Bartlett era el Secretario de Gobernación y esta responsabilidad no da un paso si el Presidente de la República no da luz verde, pues de no hacerlo así implicaría un desafío directo a la investidura Presidencial, una ofensa políticamente imperdonable. Bartlett tuvo que ver, él mismo no lo niega, pero no fue ni el único responsable, ni el implicado con más alta jerarquía.
2.- Así mismo recordemos que en aquel entonces la dependencia que declaraba la validez de la elección presidencial era el Congreso de la Unión y pudiendo anularla ante las contundentes evidencias de fraude, decidieron no hacerlo y declarar la victoria de Carlos Salinas de Gortari y el principal responsable no fue Bartlett, sino el PANISMO que, habiéndose comprometido a cooperar para declarar el fraude, se echó para atrás y no votó para la anulación.
3.- Estos sucesos tuvieron lugar 30 años atrás, por lo que juzgar actualmente a una persona como el único responsable del crimen cometido en aquel entonces resulta incluso absurdo y más después de ver que él no tenía la autoridad para fraguar una estrategia de este tamaño y quienes realmente pudieron remediar las cosas, simplemente decidieron callar y, posteriormente, negociar.
Bartlett, la CFE y el Presidente Electo
Ahora bien, la dirección de la CFE no se trata solo de tener una carrera éticamente intachable, sino de conocer el objetivo de la paraestatal y estar en sintonía con el proyecto de nación que se tiene planeado para el sexenio 2018 - 2024. Bartlett tiene ambas, tanto, que está de acuerdo con el programa "borrón y cuenta nueva" y no ha hecho ninguna declaración contra la medida más polémica del obradorismo, la baja de salarios y eliminación de privilegios a funcionarios públicos, sobre todo, de alto nivel.
Por tal motivo, en mi opinión hay que esperar, verificar que tan competente es para el trabajo y, a partir de ahí, emitir un juicio, pues si AMLO lo designó para el "encargo" (como él mismo llama a los cargos públicos), definitivamente no pienso que fuera por su ética intachable, sino por su conocimiento del tema, la experiencia en las mañas del sistema y el valor para pronunciarse sobre lo que a todas luces es el verdadero abuso, a saber, la Reforma Energética que tanto dinero ha exprimido a nuestros bolsillos.